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miércoles, 17 de octubre de 2012

Fichas disparatadas / Travis

A veces (bueno, en realidad muy a menudo), la escuela para jovenes superdotados del Profe es un auténtico caos. Sin embargo, si hay alguien capaz de aportar un mínimo de cordura entre sus excéntricos habitantes, ese alguien es, sin duda alguna, Edgard Travis, el mayordomo.

Procedente de una familia con una amplia tradición de profesionales del servicio doméstico, el bueno de Travis entró a trabajar en la mansión gracias a los excelentes informes que presentaba, además de venir recomendado por su primo Albert, el esforzado mayordomo de cierto millonario filántropo de Villa Góthica y su escocido pupilo (alter egos de los famosos héroes enmascarados Rat-Man y Bobín).

Pero tampoco puede decirse que la vida de Travis sea un camino de rosas, ya que cada vez que cree haber terminado sus habituales quehaceres domésticos siempre encuentra los restos de alguna mascota que desincrustar del pavimento (de ahí su gran "cariño" hacia Trípode...)

miércoles, 10 de octubre de 2012

Fichas disparatadas / El Profe



Si hay un individuo que sea realmente misterioso, ese es, sin duda alguna, el extravagante líder de La Patrulla Vengadora, alias el Profe. Nadie conoce su nombre de pila, ni su edad, ni tan siquiera su titulación académica (si es que la tiene, claro). Entonces... ¿hay alguien que pueda asegurar que verdaderamente sea "profe" de algo?. Lo cierto es que no, pero es innegable que el hombre tiene un puntito de mad doctor bastante inquietante, y siempre está experimentando con aparatos y brebajes de todo tipo.

Lo único que se sabe a ciencia cierta de él, es que es el propietario de una fantástica mansión-escuela (para jovenes superdotados) situada en una discreta zona al noroeste de las afueras de Nueva York, lo que unido al hecho de saber que tiene un fiel mayordomo a su servicio, hace suponer que el tipo debe contar con una gran fortuna en su haber. Como y cuando obtuvo tal fortuna sigue siendo un gran misterio. Eso sí: por más dinero que el Profe pueda tener, eso no impide que sea como un tubo de dentífrico casi acabado (vamos, que para que suelte la "pasta" hay que APRETARLO a base de bien).

Aunque a primera vista su decrépito aspecto le hace parecer bastante frágil (calvo cual bola de billar, eternamente postrado en una silla de ruedas y con un gran parche en el ojo), lo cierto es que en realidad posée una mente privilegiada que lo convierte (dicen) en uno de los telépatas más poderosos del mundo. Pero... ¿de donde provienen entonces las minusvalías que presenta?. ¡Otro misterio sin resolver!.

El Profe también es un amante incondicional de las mascotas (principalmente de los gatos), aunque por una serie de "infortunios" totalmente ajenos a su voluntad, no suele contar con mucho tiempo para encariñarse con ellos (y sinó que se lo pregunten al bueno de Trípode).

Desde que fue testigo de la primera mutación de su ayudante, el Dr. Barney, el Profe se obsesionó absolutamente con descubrir y reclutar a otros metahumanos con los que formar un equipo de "superhéroes". Para tal fin construyó una máquina especial que potenciaba sus dotes de telépata. Bautizó a dicha máquina con el sobrenombre de Riñón (ya que, según confesaría en cierta ocasión, varios de los componentes empleados para fabricarla le "costaron un riñón").

La némesis del Profe es el peligroso supervillano europeo conocido como Dr. Magnético, un antiguo discípulo suyo, que en su día incluso le ayudó a crear a Riñón. Desde el fatídico día en que uno de los brebajes del Profe causara la explosión accidental que le desfiguró el rostro, el malvado se la tiene jurada.

miércoles, 3 de octubre de 2012

Fichas disparatadas / Dr.Barney (JUL-AY)


El  Dr. Vince Barney es un auténtico apasionado de la ciencia y la tecnología, lo que sin duda lo convierte en un científico brillante. Sin embargo, lo que podría haber sido una carrera fulgurante como investigador de laboratorio pronto se vio truncada por el severo trastorno de la alimentación que padecía. Y es que el Dr. Barney tuvo una infancia difícil (motivada por la falta de afecto de una madre absolutamente alcoholizada), lo que desde muy temprana edad le causó una gran ansiedad. Trató de calmar dicha ansiedad haciéndose comedor compulsivo, pero esto no tardó en pasarle factura: descuidó sus labores en la ciencia hasta el punto de ser despedido del laboratorio en el que trabajaba, siendo condenado al ostracismo entre sus antiguos colegas.

Obligado a reconvertirse en vendedor de enciclopedias (científicas) a domicílio para poder sobrevivir, un buen día la casualidad lo lleva a tocar el timbre de cierta mansión del extrarradio de Nueva York. Allí conoce a un viejo profesor lisiado con el que congenia a la perfección, ya que éste también parece ser otro gran apasionado de la ciencia, y además inmerso en varios proyectos inacabados. Cuando quiere darse cuenta, ya se ha convertido en su eficaz ayudante de laboratorio.

Todo va como la seda, hasta el desafortunado día en que al Dr. Barney le da por destapar un frasco en el que el estrambótico profesor guarda una porción de queso. Sin pensárselo dos veces lo engulle casi sin masticar, y entonces sobreviene la tragedia: el Dr. Barney se transforma en un gigantesco monstruo irracional de piel verdosa (y piés pestilentes), que furioso, ataca al profesor. ¿La explicación?: ¡muy sencilla!

Aquel queso estaba caducado y en pleno proceso de putrefacción, y recubierto de una capa de moho verdoso, ya que formaba parte de un curioso proyecto del profesor, que trataba de librarlo de sus micotoxinas.

Desde el día de tan penosa ingestión, cada vez que el Dr. Barney se asusta o se cabrea, su piel se vuelve tan verde como el moho de aquel queso podrido, y sus piés apestan del mismo modo. Aunque posteriormente creará unos calcetines de moléculas inestables para controlar dicha pestilencia, lo cierto es que jamás llegarán a ser cien por cien efectivos (para desgracia de sus sufridos compañeros, y especialmente del pobre Osezno y su olfato hiperdesarrollado).

El Dr. Barney recibirá, en su nueva personalidad, el sobrenombre de Jul-Ay, ya que sus compañeros descubren que pueden revertir fácilmente su transformación tranquilizándolo con alguna cosa de comer, y esto los lleva a pensar que hay que ser muy "julai" para, poseyendo tal fuerza, poder ser neutralizado con cuatro míseras galletas. Con el tiempo comenzarán a llamarlo Jul "a secas".

Sea como fuere, lo cierto es que la mutación de su ayudante lleva al profesor a interesarse por la posible existencia de otros metahumanos, y desde ese día se obsesionará con tratar de encontrarlos.

Otra característica del Dr. Barney es que siempre se está "peleando" con Trípode, ya que a éste último lo enervan de mala manera sus habituales desmanes con la comida. Nuestro amigo también lleva bastante mal que le recuerden la gran afición de su madre a la botella...

jueves, 27 de septiembre de 2012

Fichas disparatadas / Trípode


Desde muy joven, Dick Winters descubrió que la naturaleza lo había dotado con un don poco común: era un auténtico superdotado. No entraremos ahora en matizar pormenorizadamente las características de dicho don. Nos basta con señalar que, ya desde los lejanos tiempos del instituto, el mozo recibió por parte de sus compañeros (y compañeras) el sobrenombre de Trípode. Y por algo sería.

Tras trabajar una larga temporada como strip boy (popularizando con enorme éxito el vistoso número del cowboy cachondo al ritmo de la música de Village People), un buen día, dispuesto a cambiar de vida, acude a la llamada de un anuncio de prensa con la intención de ingresar en una escuela especial para jovenes superdotados.

Una vez allí decide poner toda la carne en el asador (pero es difícil, dado que el asador se le queda muy, pero que muuuuy pequeño).

Es entonces cuando el extravagante líder de la futura Patrulla Vengadora le fabrica unas gafas especiales de rubí de cuarzo, capaces de disparar rayos de energía pura.

Desde ese día también se convertirá en el piloto oficial del Palomo Cojo, el "fantástico" vehículo aéreo-terrestre en el que se desplazará el futuro supergrupo, lo que motivará que las diversas máscotas del profesor -gatos en su mayoría- ya nunca volverán a estar a salvo.

Trípode siempre se está "peleando" con el Dr. Barney por cualquier tontería, aunque nosotros queremos pensar que, muy en el fondo, ambos se quieren bien...

miércoles, 19 de septiembre de 2012

Fichas disparatadas / Hogan (Osezno)



Sirviéndose de un fantástico aparato de su invención llamado Riñón, el líder de la futura Patrulla Vengadora localiza a Hogan en los montes Apalaches (Canadá). En ese momento, éste es sólo un rudo y solitario leñador de misterioso pasado.

Dotado de diversos poderes extraordinarios (cuya procedencia de momento ni él mismo puede determinar con demasiada exactitud), entre los mismos destaca un poderso sentido del olfato (el cual le hará francamente intolerable el hecho de que los calcetines de moléculas inestables de cierto compañero de grupo no cumplan su misión tan bien como debieran).

Su reducida estatura contrasta notablemente con su manifiesto mal humor, de modo que no es muy aconsejable llamarle "bajito", pues es algo que lleva francamente mal.

Poco después, sus compañeros le dan el sobrenombre de Osezno, y aunque originariamente él supone que es debido a sus garras de hojalata mejorada, finalmente resulta que es debido a otros factores bastante más mundanos como son su tupido vello corporal, su citada estatura, y su perpétua expresión de mala uva.

Al comienzo de la historia su indumentaria se reduce a unos simples vaqueros con camiseta de asas, pero poco después, cuando se muda a la mansión-escuela de Nueva York, sus compañeros le obsequian con una llamativa cazadora amarilla y azul, que recuerda vagamente al traje de lycra de cierto superhéroe de Marvel. La creación de esta prenda se inspiró en las toreras que solía usar Michael Jackson a princípios de los años 80, como es el caso de las que aparecen en los célebres videoclíps de Thriller o Beat It.


Otra de sus más inconfundibles señas de identidad es la de llevar entre los labios un eterno puro encendido, que curiosamente sigue ahí incluso cuando come, duerme o se ducha.