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jueves, 8 de noviembre de 2012

Fichas disparatadas / Linterna Rosa



Val Yorkham vivió toda su vida en la granja de pollos que su familia tenía en las afueras de Carson City (Nevada). Un día, al poco de cumplir 18 años, y con la excusa de salir a comprar una importante partida de gallinas ponedoras para el negocio, el bueno de Val coge la vieja furgoneta familiar y, ni corto ni perezoso, pone rumbo a la populosa ciudad de San Francisco. En realidad, el joven no tiene la menor intención de buscar ninguna gallina, si acaso tal vez alguna que otra pollita joven, pues su auténtico destino es un famoso concurso de Drag Queens que se celebrará en dicha ciudad.

Cuando al anochecer cruza una zona desierta, vestido ya (para ganar tiempo) con unas despampanantes mallas de fantasía, encuentra lo que parece ser... ¡un ovni accidentado!. Así, un alienígena moribundo llamado Abin Norte le intenta ceder un extraño anillo de poder y su batería (linterna), pero aunque a Val le pirran los anillos (así como cualquier otra pieza de bisutería de colores) se niega a aceptarlo porque se da cuenta que con tanta historia no va a llegar a tiempo al concurso... y claro: ¡lo primero es lo primero!.

El alien termina por perder la paciencia, y visiblemente irritado le espeta que aunque su deber sería dárselo a alguien que fuera totalmente honesto y sin miedo, desgraciadamente sólo puede ofrecérselo a él -aunque sea una maldita piltrafa humana- porque resulta que no hay nadie más en seis millas a la redonda.

Yorkham se encoge de hombros, y aceptando a regañadientes los cachibaches, sale disparado hacia el concurso sin pararse un instante a mirar atrás y con los Village People sonando a todo volúmen. "Por lo menos -piensa- la dichosa linterna le valdrá para iluminar un poco más de un cuarto oscuro".

No tardará en descubrir sus nuevos poderes, que espera usar con toda su saña para atacar al Profe, ese calvo tan desagradable que lo rechazó "sólo" porque le gustaba pasar a la acción en la zona de retaguardia... (ignorando el hecho de que sería capaz de perder el culo por llevar a cabo la misión encomendada).


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